Esta noche se presenta en el Movistar Arena el cantautor español, de 74 años. “Contra todo pronóstico” es el nombre de su más reciente gira, que ...
Cada vez que necesito creer en el género humano, pienso en el acto de Mariano Zugasti”, cita Javier Menéndez en el libro “Perdonen la tristeza”, biografía de Sabina. Su juventud la vivió con el vigor de esa etapa y sus pasiones, las altas y las bajas, las empezó a decantar en la poesía y el activismo. Mariano Zugasti es el personaje más anónimo de la vida de Joaquín Sabina y a la vez uno de los más influyentes.
Al cantautor español Joaquín Sabina volvieron a "darle las diez" este miércoles en su concierto en Bogotá, Colombia.
Con el tour "Contra todo pronóstico" y 74 años de vida a sus espaldas, el artista se vuelve a poner en pie junto a sus fieles latinoamericanos en una gira que comenzó el 25 de febrero en Costa Rica y que lo hará volver "con la frente marchita" a sus dos amadas orillas del Río de la Plata, Chile, Perú, México, Puerto Rico e incluso Estados Unidos. "Qué lujo volver aquí, tan cerca de Macondo", dijo el artista sobre un taburete tras comenzar el recital repasando, con su tema "Cuando era más joven", algunos de los retazos más canallas de una vida en la que "fumaba de gorra y sacaba la lengua a las damas". Con un anillo de calavera que le muerde los dedos, unas encanecidas cejas y su irreverente voz quebrada, al cantautor español Joaquín Sabina volvieron a "darle las diez" este miércoles en Bogotá, cantándole a los amores febriles, que matan y que están en fase terminal.
Joaquín Sabina publicó “Inventario” en 1978, su primer disco discográfico. /Imágenes falsas Foto: Getty Images – Juan Naharro Giménez Mariano Zugasti es el ...
Sabina, en sus palabras, o mejor dicho en sus versos, brinda “por los pecados contra la prudencia (…) por los abuelos sin medallas / que no cuentan las batallas a sus nietos (…) por los pecados que cometerían (…) por los clandestinos amor (…) por los pecados veniales, / por la soberbia de los vagabundos (…) por la memoria sin olvido (…) por los heridos, por los caminantes (… Volverlo a ver sobre el escenario es presenciar a un artista que se resiste al abandono del tiempo, repudia el olvido y lo teme como aliado de la muerte. Escribíamos los sobres de las cartas en sonetos, y en el ejército era una pena porque el cabo leía los sobres en voz alta delante de toda la compañía”. Con una guitarra, una como la que eligió el día que su padre quiso premiarlo por haberse graduado, a cambio del reloj que le había ofrecido, comenzó a componer inspirado en el rock inglés, los Beatles, Bob Dylan y canciones que, como el suyo, parecían poemas y manifiestos de tiempos en los que la libertad era más quimera que nunca. Cada vez que necesito creer en la especie humana, pienso en el acto de Mariano Zugasti”, cita Javier Menéndez en el libro “Perdonen la tristeza”, biografía de Sabina. Mariano Zugasti es el personaje más anónimo en la vida de Joaquín Sabina y al mismo tiempo uno de los más influyentes.
Bogotá lo recibió este miércoles 1 de marzo entre lágrimas y nostalgia por el que puede ser su último concierto en el país.
De hecho, el álbum recibió cuatro galardones en los Premios de la Música en las categorías de mejor autor pop, mejor artista pop, mejor disco del año y mejor canción del año y recibió el Premio Ondas a la mejor canción. Tras unos minutos, la banda regresó y tocaron El caso de la rubia platino (19 días y 500 noches 1999) y la favorita Contigo (Yo, mi, me, contigo 1996 ) donde Sabina cambió uno de los versos: “Yo no quiero París con aguacero y ni Colombia sin ti” en vez de "Venecia sin ti". La banda de repente se despidió y de inmediato el público los ovacionó cariñosamente con un grito de ‘Joaquin’ en estribillo. La primera frase de la icónica canción 19 días y 500 noches –del álbum homónimo (1999)– fueron suficientes para que el coliseo entero se pusiera de pie para corear, bailar y gritar la letra de esta canción esperada en el repertorio. El poeta no perdió la ocasión de presentar como es usual a toda su banda mientras sonaba Llueve sobre mojado (Enemigos íntimos, 1998): “soy el peor que canta en todo el grupo”, comentó. El repertorio musical fue un panorama de los principales mitos e historias de la trayectoria musical del Flaco de Úbeda. En el 2020, Sabina cayó durante un concierto en el Wizink Center de Madrid dos metros en el espacio entre el escenario y el público a causa de una luz que lo deslumbró. Inaugura el concierto con el recuerdo de los días en que “mañana era nunca”: Cuando era más joven (Juez y parte 1985). Por otro lado, en reemplazo de su clásico guitarrista Pancho Varona a raíz de disputas internas en el grupo, presentó a Borja Montenegro. El escenario se coloreó de México y aparecieron las fotografías de ‘La Vargas’ y José Alfredo Jiménez pues cuando ellos están, “las amarguras no son amargas”. El tema es una reflexión sobre los últimos años de Sabina y cómo se enfrenta al envejecimiento –sin dignidad– y no cansarse de arriesgar. El cantautor español, considerado uno de los más destacados artistas del folk-rock urbano español, ha vendido más de diez millones de discos en el mundo y sus fanáticos abarcan todas las generaciones.
Joaquin Sabina no necesita más que un verso para hacer del mundo un lugar por el que vale la pena atreverse a sentir. A sus 74 años, toma asiento, ...
De hecho, el álbum recibió cuatro galardones en los Premios de la Música en las categorías de mejor autor pop, mejor artista pop, mejor disco del año y mejor canción del año y recibió el Premio Ondas a la mejor canción. Tras unos minutos, la banda regresó y tocaron El caso de la rubia platino (19 días y 500 noches 1999) y la favorita Contigo (Yo, mi, me, contigo 1996 ) donde Sabina cambió uno de los versos: “Yo no quiero París con aguacero y ni Colombia sin ti” en vez de "Venecia sin ti". La banda de repente se despidió y de inmediato el público los ovacionó cariñosamente con un grito de ‘Joaquin’ en estribillo. La primera frase de la icónica canción 19 días y 500 noches –del álbum homónimo (1999)– fueron suficientes para que el coliseo entero se pusiera de pie para corear, bailar y gritar la letra de esta canción esperada en el repertorio. El poeta no perdió la ocasión de presentar como es usual a toda su banda mientras sonaba Llueve sobre mojado (Enemigos íntimos, 1998): “soy el peor que canta en todo el grupo”, comentó. El repertorio musical fue un panorama de los principales mitos e historias de la trayectoria musical del Flaco de Úbeda. En el 2020, Sabina cayó durante un concierto en el Wizink Center de Madrid dos metros en el espacio entre el escenario y el público a causa de una luz que lo deslumbró. Inaugura el concierto con el recuerdo de los días en que “mañana era nunca”: Cuando era más joven (Juez y parte 1985). Por otro lado, en reemplazo de su clásico guitarrista Pancho Varona a raíz de disputas internas en el grupo, presentó a Borja Montenegro. El escenario se coloreó de México y aparecieron las fotografías de ‘La Vargas’ y José Alfredo Jiménez pues cuando ellos están, “las amarguras no son amargas”. El tema es una reflexión sobre los últimos años de Sabina y cómo se enfrenta al envejecimiento –sin dignidad– y no cansarse de arriesgar. El cantautor español, considerado uno de los más destacados artistas del folk-rock urbano español, ha vendido más de diez millones de discos en el mundo y sus fanáticos abarcan todas las generaciones.
El cantautor español pasó por Macondo —como se refiere al país del que fuera su ídolo y amigo Gabriel García Márquez— con su gira 'Contra todo pronóstico'
Fue un concierto que se sintió íntimo, un show que sirvió de abrigo ante el frío capitalino, ante la soledad, la desolación, la tristeza —quizás— de muchos. pero que va a ser y ya lo está siendo: el más grande en lengua española, no solo de Macondo, no solo de Latinoamérica, también de España. El cantautor español llegó a Bogotá con una maleta cargada de sus poéticas letras para poner a cantar a todo pulmón a los colombianos que asistieron en la noche del 1 de marzo al Movistar Arena. Entre los asistentes había diversidad de edades, jóvenes y mayores. Salió al escenario rumbo a su silla y se sentó frente a un Movistar Arena repleto de corazones colombianos que latían emocionados ante sus interpretaciones. Su corista, Mara Barros, interpretó ‘Yo quiero ser una chica Almodóvar’; mientras que el pianista y guitarrista, Antonio García de Diego, cantó ‘La canción más hermosa del mundo’.