Natalia Kidd Buenos Aires, 25 feb (EFE).- La sequía que golpea a la producción agropecuaria de Argentina, la más severa de los últimos 60 años, ...
"Para 2023 esperamos que la actividad se encuentre afectada negativamente, en primer lugar, por la sequía en sí misma, pero también por la merma en divisas que ella genera vía menores exportaciones, lo que tendría su correlato en una menor disponibilidad de divisas para importaciones. Por tal motivo el condicionamiento sobre la operatividad del sector industrial sería más palpable que el año pasado", apuntó en un informe la consultora LCG, que prevé que el PIB argentino se contraiga 2 % este año. "Desde el punto de vista de la macroeconomía, los ingresos fiscales van a ser menores. © EFE 2023. En enero, las exportaciones cayeron 11,7 % interanual debido a las menores ventas de trigo, biodiésel, maíz y aceite de girasol, evidenciando el impacto que la sequía ya tuvo en los cultivos el año pasado. Buenos Aires, 25 feb (EFE).- La sequía que golpea a la producción agropecuaria de Argentina, la más severa de los últimos 60 años, ya hace sentir sus efectos en la economía del país, con caídas en las exportaciones y menores ingresos para el Fisco.
Las grandes asimetrías sociales generadas por un modelo neoliberal vaticinaban el advenimiento de una crisis por la insostenibilidad de los mercados.
El COVID agravó la situación, ya que la mayoría de los países cerraron las empresas y aislaron a la gente, lo que pudo haberse traducido en una gran tasa de desempleo y mayor pobreza. La solución estructural de esta y cualquier crisis económica, pasaría por una distribución más justa de los ingresos y patrimonio. Las grandes asimetrías sociales generadas por un modelo neoliberal vaticinaban el advenimiento de una crisis por la insostenibilidad de los mercados. De acuerdo con el órgano legislativo, «esta norma profundiza la inclusión a través de la democracia participativa y protagónica dentro de las escuelas, para impulsar las […] Los autoritarismos se mantienen gracias a la mentira y al terror, la primera se convierte en un catalizador que permite relativizar el mal y fingir que todavía se puede vivir con cierta «normalidad», que si no hacemos bulla el terror puede disminuir. Entre las muchas deudas que las sociedades (así, en plural porque son muchas sociedades) tienen con su gente, está la superación de los estigmas, esa marca invisible con la que cargan algunas personas, grupos o miembros de grupos, que es muy difícil de quitar y sirven para discriminarlas.
Con una inflación galopante que parece no tener fin, un dólar oficial atrasado, e índices económicos que no ayudan, este experto pinta un duro panorama.
Y el otro instrumento fue el "dólar soja", que sí tiene más problemas para pensarlo como una política de mediano plazo porque, por un lado, introduce un incentivo a esperar a que se introduzca un nuevo dólar soja y no se exporte en el ínterin hasta que este incentivo reaparezca. En todas estas medidas posibles hay que ver lo que se necesita para poder cumplir con la meta del FMI poco exigente de marzo, pero sí saber que después dependerá qué saldo exportable habrá de la cosecha gruesa de marzo hasta junio. -El tema es que con la salida de dólares que hubo en las últimas semanas de las reservas del BCRA, ya ese objetivo que parecía accesible de forma trimestral, ahora no parece tan asegurado. Pero, además, genera inconvenientes porque este incentivo cambiario le brinda mayor ganancia a un sector, como es el campo, que tiene una productividad alta, comparada con otros sectores de la economía. Pero repito, esto se puede dar en caso que el Gobierno tenga financiamiento y se aplique de manera razonable. A su vez, le aporta como iniciativa política, pero esto se da en un marco de una economía que ha tendido a amesetarse en todos los sentidos.
Natalia Kidd Buenos Aires, 25 feb (EFE).- La sequía que golpea a la producción agropecuaria de Argentina, la más severa de los últimos 60 años, ...
"Para 2023 esperamos que la actividad se encuentre afectada negativamente, en primer lugar, por la sequía en sí misma, pero también por la merma en divisas que ella genera vía menores exportaciones, lo que tendría su correlato en una menor disponibilidad de divisas para importaciones. Por tal motivo el condicionamiento sobre la operatividad del sector industrial sería más palpable que el año pasado", apuntó en un informe la consultora LCG, que prevé que el PIB argentino se contraiga 2 % este año. "Desde el punto de vista de la macroeconomía, los ingresos fiscales van a ser menores. © EFE 2023. En enero, las exportaciones cayeron 11,7 % interanual debido a las menores ventas de trigo, biodiésel, maíz y aceite de girasol, evidenciando el impacto que la sequía ya tuvo en los cultivos el año pasado. Buenos Aires, 25 feb (EFE).- La sequía que golpea a la producción agropecuaria de Argentina, la más severa de los últimos 60 años, ya hace sentir sus efectos en la economía del país, con caídas en las exportaciones y menores ingresos para el Fisco.
El presidente de Mapfre, Antonio Huertas Mejías, y el de Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre, se han reunido para abordar la situación de la economía.
Barcelona, 25 feb (.).- El presidente de Foment, Josep Sánchez Llibre, se ha reunido con el presidente de la aseguradora Mapfre (BME:MAP), Antonio Huertas ...
El presidente de Mapfre acudió a Barcelona para participar en una ponencia sobre el compromiso responsable de la empresa con la sociedad impartida a los alumnos de la Academia Europea Leadership, que preside Josep Antoni Duran Lleida. [MAP](/equities/mapfre)), Antonio Huertas Mejías, con el que ha abordado la situación de la economía española, de los fondos europeos y del ahorro a largo plazo. Barcelona, 25 feb (.).- El presidente de Foment, Josep Sánchez Llibre, se ha reunido con el presidente de la aseguradora Mapfre (BME:
Buenos Aires.- La sequía que golpea a la producción agropecuaria de Argentina, la más severa de los últimos 60 años, ya hace sentir sus efectos en la ...
«Para 2023 esperamos que la actividad se encuentre afectada negativamente, en primer lugar, por la sequía en sí misma, pero también por la merma en divisas que ella genera vía menores exportaciones, lo que tendría su correlato en una menor disponibilidad de divisas para importaciones. Por tal motivo el condicionamiento sobre la operatividad del sector industrial sería más palpable que el año pasado», apuntó en un informe la consultora LCG, que prevé que el PIB argentino se contraiga 2 % este año. «Desde el punto de vista de la macroeconomía, los ingresos fiscales van a ser menores. También en enero el déficit fiscal se disparó, con una disminución en términos reales de los ingresos por impuestos a las exportaciones agropecuarias debido a la sequía. En enero, las exportaciones cayeron 11,7 % interanual debido a las menores ventas de trigo, biodiésel, maíz y aceite de girasol, evidenciando el impacto que la sequía ya tuvo en los cultivos el año pasado. Buenos Aires.- La sequía que golpea a la producción agropecuaria de Argentina, la más severa de los últimos 60 años, ya hace sentir sus efectos en la economía del país, con caídas en las exportaciones y menores ingresos para el Fisco.
Expertos, exministros y gremios responden y analizan las medidas que el Gobierno podría tomar ante un menor Producto Interno Bruto previsto.
La segunda es no generar traumatismos ni ruptura de expectativas positivas en la inversión; es decir, seguir atrayendo más inversión, para lo cual es indispensable que las reformas que el Gobierno propone no generen incertidumbre y desconfianza de los inversionistas. Es así como el crecimiento económico del 2023 debe entenderse como un sacrificio que va a garantizar que tanto la inflación como el crecimiento económico de los años venideros sean más sostenibles. Las cifras y los indicadores señalan que para el 2023 se espera que el crecimiento alcance una tasa acorde con la capacidad del aparato productivo del país, marcando así el cierre de un período de recuperación económica. Nosotros estimamos un 1,5 %, pero independientemente de la cifra exacta va a haber una caída muy importante en la cifra de crecimiento económico, en parte por un efecto base estadístico, una comparación frente a un año en donde el crecimiento fue muy alto como el 2022. El anémico crecimiento de la economía previsto para este año y el entrante va a repercutir en el incremento de la tasa de desempleo, la cual ya está de vuelta al doble dígito. El objetivo de estos programas es generar movilidad empresarial, entendida como la capacidad de las empresas para crecer y mantenerse. Debemos volver a hablar de empleo, todos trabajando por la reactivación, pero claramente es el Gobierno el que tiene que dar los espacios y la línea. Es, por ejemplo, muy descorazonador ver que el Plan de Desarrollo que está empezando a discutir el Congreso se hace, todo, sobre la base de que sea más inversión pública y prácticamente ignora a la inversión privada como socio en la tarea del desarrollo. Ya ayer mostraba la ANDI unas cifras preocupantes de cómo se está cayendo la inversión y las proyecciones de inversión que tienen los empresarios. Igualmente, las medidas que ha venido tomando la administración Petro en materia energética, en materia de servicios públicos, van en la dirección de desalentar la inversión privada. Algo parecido está sucediendo con las otras reformas que de manera atropellada está presentando el Gobierno, pero que tienen una constante que es más presencia del Estado y más arrinconamiento del sector privado. Para evitar que las predicciones de crecimiento, que apenas llegan al 1 % este año, se conviertan en decrecimiento, debe existir una labor mancomunada entre Gobierno, empresarios y autoridades monetarias para reducir la incertidumbre que afecte al alza la inflación, reducción del empleo, entre otras variables.
Expertos, exministros y gremios responden y analizan las medidas que el Gobierno podría tomar ante un menor Producto Interno Bruto previsto.
La segunda es no generar traumatismos ni ruptura de expectativas positivas en la inversión; es decir, seguir atrayendo más inversión, para lo cual es indispensable que las reformas que el Gobierno propone no generen incertidumbre y desconfianza de los inversionistas. Es así como el crecimiento económico del 2023 debe entenderse como un sacrificio que va a garantizar que tanto la inflación como el crecimiento económico de los años venideros sean más sostenibles. Las cifras y los indicadores señalan que para el 2023 se espera que el crecimiento alcance una tasa acorde con la capacidad del aparato productivo del país, marcando así el cierre de un período de recuperación económica. Nosotros estimamos un 1,5 %, pero independientemente de la cifra exacta va a haber una caída muy importante en la cifra de crecimiento económico, en parte por un efecto base estadístico, una comparación frente a un año en donde el crecimiento fue muy alto como el 2022. El anémico crecimiento de la economía previsto para este año y el entrante va a repercutir en el incremento de la tasa de desempleo, la cual ya está de vuelta al doble dígito. El objetivo de estos programas es generar movilidad empresarial, entendida como la capacidad de las empresas para crecer y mantenerse. Debemos volver a hablar de empleo, todos trabajando por la reactivación, pero claramente es el Gobierno el que tiene que dar los espacios y la línea. Es, por ejemplo, muy descorazonador ver que el Plan de Desarrollo que está empezando a discutir el Congreso se hace, todo, sobre la base de que sea más inversión pública y prácticamente ignora a la inversión privada como socio en la tarea del desarrollo. Ya ayer mostraba la ANDI unas cifras preocupantes de cómo se está cayendo la inversión y las proyecciones de inversión que tienen los empresarios. Igualmente, las medidas que ha venido tomando la administración Petro en materia energética, en materia de servicios públicos, van en la dirección de desalentar la inversión privada. Algo parecido está sucediendo con las otras reformas que de manera atropellada está presentando el Gobierno, pero que tienen una constante que es más presencia del Estado y más arrinconamiento del sector privado. Para evitar que las predicciones de crecimiento, que apenas llegan al 1 % este año, se conviertan en decrecimiento, debe existir una labor mancomunada entre Gobierno, empresarios y autoridades monetarias para reducir la incertidumbre que afecte al alza la inflación, reducción del empleo, entre otras variables.