En el caso de Windows, la guía incluye los navegadores web Google Chrome, Microsoft Edge y Mozilla Firefox.
Además, en Más ajustes, se pueden cambiar otras opciones como el tamaño de la página y la escala. En Más ajustes, hay otras posibilidades como el tamaño del papel, el número de las hojas que se quieren seleccionar o las dimensiones. En Diseño y páginas, se puede ajustar la orientación y el rango de páginas según se crea necesario. [Usando su sentido del humor, comentó que los médicos le prohibieron el uso de audífonos. Actualmente es el segundo navegador más utilizado en Windows y por eso muchos usuarios lo prefieren al navegador que hasta ahora dominaba el mercado; es decir Chrome. En Más configuraciones, se pueden ajustar otras opciones, como el tamaño del papel y las dimensiones. Como se mencionó anteriormente, el usuario puede convertir un archivo PDF desde páginas web en Mac. Realizar los cambios de diseño y color, si es que es necesario. Los pasos a seguir son muy similares a los de Google Chrome: Es muy fácil de hacer y los pasos son igual de simples: [Internet](https://www.infobae.com/tag/internet/) y simplemente no se quiere perderlo, pero estaría muy bien que estuviera en formato PDF porque contiene información que quizá se quiera imprimir más tarde, por ejemplo. Sin más rodeos, así es cómo hacer esto en los dos sistemas operativos principales:
La decisión de Google de dejar de ofrecer soporte de Chrome en dispositivos con Windows 7 y 8.1 ya tiene sus primeras consecuencias.
De esta manera y con estas cartas sobre la mesa, Mozilla se plantea ampliar su compromiso con los usuarios de Windows 7 y 8.1 que aún utilizan Firefox hasta nuevo aviso. Mozilla, corporación que publicó el exitoso navegador Firefox hace más de una década, se encuentra en una encrucijada con aquellos usuarios que utilizan su sistema de navegación en ordenadores con los sistemas operativos citados. En Mozilla, son conscientes de dos factores diferenciales a la hora de tomar la decisión: las nuevas tecnologías y, a su vez, los usuarios costumbristas. Por ello, muchos optan por conservar sus equipos hasta que estos no dan más de sí, una situación que además se ha popularizado a raíz de la reciente inflación y la recesión que atraviesan varios países. Sin embargo, existe un sector importante de usuarios que, por distintos motivos (comodidad, economía, etc.), prefiere conservar sus equipos con Windows 7 y 8.1. Por ello, lo habitual es que dispongan de Windows 11 o, en el caso de no haber querido dar el paso, de Windows 10, la versión inmediatamente anterior.