Por lo menos eso es lo que promete el presidente, que es exactamente lo contrario de lo que hizo cuando fue alcalde y cundían los contratos temporales de ...
El gobierno actual, como lo ha dicho, es una entusiasta defensor y promotor del Estado empleador. Eso sucede cuando la intención es hacer politiquería con la contratación temporal. Este sistema no debería ser considerado del todo perverso, porque bien utilizado sirve para contratar sin las gavelas de un empleo formal, que lo vuelve muchísimo más caro a personas especializadas, que bajo un pago acotado y bajo un plazo fijo, pues realicen unos trabajos concretos, pero que no los dupliquen.