Vestido de francia marquez

2022 - 8 - 8

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Image courtesy of "Las2orillas"

La Francia Márquez que conocí cuando nadie sabía de ella, vuelta ... (Las2orillas)

Hace 8 meses era una timida líder rogando firmas en las calles del centro de Bogotá, ahora se inagura como la vicepresidenta más aclamada que ha tenido el ...

Los únicos niños que estuvieron en tarima fueron los de la familia de Francia quien a sus 40 años ya es abuela de dos. Fue esa vena trabajadora con la que cargaba hasta seis canastillas en una sola entrega que terminó enamorándola. Yerney renunció su vida en Cali para acompañar a Francia en su aspiración a la presidencia y luego a la vicepresidencia. En primera fila estaba Rafael Yerney Pinillo, imponente con su metro noventa de estatura y traje gris, el domiciliario que hace un año conquistó a la vicepresidenta mientras recorría la ciudad de Cali en su moto entregando jamones y salchichones. A tomar juramento en la Plaza Bolívar, Francia llegó acompañada de dos de sus hombres más cercanos, su hijo Kevin que llegó de Houston, Estados Unidos en donde estudia su universidad. El 7 de agosto, una plaza de Bolívar a 28 grados y a punto de estallar bramó cuando Francia Márquez se posesionó. Ya no tenía su cabello largo y trenzado como hace ocho meses, se lo cortó para la consulta popular del 13 de marzo y desde entonces lo mantiene recogido, en un elegante moño y con unos rizos que dejan ver en la coronilla. La Premio Goldman, el nobel ambiental, caminaba tímida y cabizbaja se acercaba a las personas para contarle las razones por las que quería lanzarse a la presidencia por su movimiento Soy porqué somos, un nombre que a la gente le sonaba a marciano pero que ella con orgullo nombraba una y otra vez no sin antes decir que era el movimiento de los nadies, una palabra que luego se viralizaría. En una vaca había recogido $20 millones para hacer la campaña. En ese momento, Francia tenía 300 mil firmas en papel y le faltaba más de la mitad para llegar al número que necesitaba entregar en la Registraduría y el tiempo corría en su contra: tenía solo tres semanas.

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